"El hombre no deja de jugar porque envejece, envejece porque deja de jugar" - George Bernard Shaw

Por si no la leíste o no la encontrás, esta es la parte I: Ni Principiante ni PRO, Primera parte.

Traducido por: Carlos G. Barletta

La mayor parte del secreto es este: No tienes que jugar. Si eres un jugador profesional top, puedes sentarte en los juegos más difíciles sin perder significativamente. Si eres un jugador promedio, y tomas mi consejo sobre ser más selectivo, entonces hay algo que debes saber. Vas a perder dinero en la mayoría de los juegos difíciles. Aún no eres lo suficientemente bueno como para manejarlos. Puede incluso que llegue el día en el que seas lo suficientemente bueno, pero ese día no es hoy. Ahora mismo es el momento en el que necesitas acumular un bankroll y sólo puedes hacer esto evitando los juegos en los que vas a perder.

Así que, recuerda siempre que la ubicación es importante en tu negocio de poker y, además, que no tienes que jugar hoy mismo. A diferencia que el propietario de la tienda que tiene que abrir día tras día, no importa lo que suceda, no dañarás tu futura rentabilidad si hoy cierras y te vas de pesca.

  1. No dejes que perder te moleste

Seguramente me habrás oído decir esto con anterioridad. A menudo he dicho que la clave principal para el éxito en el poker es, simplemente, jugar tu mejor juego todo el tiempo. La diferencia entre jugar tu mejor juego todo el tiempo, y hacerlo la mayor parte del tiempo, es tan descomunal que no creo que vayas a creerme si yo intentara darte ejemplos en dólares.

Déjame solo decirte que la mayoría de los jugadores que pierden poco dinero en general, podrían ser significativamente ganadores de por vida si simplemente jugaran su mejor juego todo el tiempo, pero no, no lo hacen. Perder puede llegar a ser frustrante y los jugadores tienden a desesperarse en el intento de salir hechos o volver a sus niveles más altos de rentabilidad. Los jugadores que pierden manos que esperaban ganar, a menudo se vuelven mentalmente inestables. Temporalmente, al menos. Juegan demasiadas manos. Igualan apuestas neciamente. Bluffean con demasiada frecuencia y en los momentos equivocados.

Esto convierte las pérdidas moderadas en grandes pérdidas. Deben comprender que el dinero que están sumando a la pérdida, es tan importante como el otro dinero. No se siente igual. La mayoría de los jugadores de límites bajos que pierden $387 no sienten más daño que si hubieran perdido $327. Esos $60 extra parecen decrecer en significancia y como consecuencia ya no juegan ese juego crítico de poker que hubieran jugado si hubieran perdido $5. En ese punto, ir a la caja y cobrar $5 abajo o $55 arriba no les hace la diferencia. Aún siendo los mismos $60, tan reales y gastables.

Aquellos jugadores que han avanzado en sus caminos de poker, pero aún no son ganadores, necesitan darse cuenta de que su peor enemigo probablemente sean ellos mismos. ¿Y cómo es que puedo hablar de tal forma sobre los jugadores que salen hechos o resultan pequeños ganadores? Fácil. Lo que digo es válido para casi cada uno de los miembros de ese enorme grupo de jugadores. Esto es lo que dije, y me alegra haberlo dicho.

En mis seminarios hablo del Umbral del Sufrimiento.  Esto es lo que cruzas cuando has perdido más de lo que imaginaste para una sesión determinada de poker. Más allá del Umbral del Sufrimiento yace una tierra de peligros. Aquí es cuando puedes añadir más al desastre sin siquiera sentir más agonía. Esto es porque tu capacidad de agonizar ha sido maximizada. Y todo sufrimiento que se agregue ya no se sentirá.

La gente argumentará que recortar $60 a los $387 de los que ya hablamos no es tan bueno como ganar $60 extra. Te dirán que si ganas $60, los podrás gastar. Pero es que también puedes gastar los otros $60. De hecho, es exactamente lo mismo. Lo mismo. Es cierto, no es casi lo mismo, o lo mismo en un sentido estrictamente teórico, pero la misma cosa exactamente. Es tan real como tan gastable.

¿Gastable? ¿Cómo puedes gastar dinero que no tienes? Pero, mi amigo, es que sí lo tienes. ¿No me crees? Imaginemos que pierdes esos $387 en lugar de los $327 que podrías haber perdido si hubieras continuado junando tu mejor juego. Ahora te estarías yendo a casa sintiéndote abatido, pero yo camino hacia ti y te digo “Deténte. Creo que podrías haber jugado mejor esta noche, así que aquí tienes $60”. Te doy tres billetes de $20 y me desvanezco en la noche antes de que puedas reaccionar.

“No puedo creerlo” —murmuras. “El Genio Loco me regaló $60. Creo que iré a comprarme una de esas cámaras instantáneas” (N. del T. El artículo tiene sus añitos ya). Pero luego caes en la cuenta de que podías haber hecho lo mismo por las tuyas. Podrías haber perdido $327 en lugar de $387, y podrías haber gastado tus propios $60 en esa cámara instantánea. Allí te das cuenta que el dinero ganado y el dinero no perdido son la misma cosa.

Bien. Esto jamás sucederá. Nunca voy a acercarme a ti en medio de la noche y tú no tendrás ninguna garantía de poder ahorrarte exactamente $60 dólares si hubieses jugado apropiadamente. Esto es sólo un estimativo. Pero comprendes el punto, ¿verdad?

Otra cosa: Si quieres comenzar a ganar hoy, debes dejar que las pérdidas te molesten. Si jugaste tu mejor juego, las pérdidas no deben molestarte, porque no tienes de que culparte. Es fácil sobreponerse a una pérdida si has hecho todo lo que se supone que debías hacer para evitarla. Pero no será fácil si no hiciste todo lo que se supone que debías hacer.

  1.  Haz de esto tu nuevo estilo de vida de poker.

 

Quiero que ganes, y solo te pediré que hagas dos cosas por mí:

  1. Haz de la selección de juego tu prioridad máxima, comenzando hoy mismo —y recuerda, no tienes que jugar hoy;
  2. No permitas que las pérdidas te molesten —lo que probablemente no vaya a suceder, a menos que sumes a tus pérdidas por propia negligencia.

 

Si estás en algún lugar en el camino hacia la rentabilidad en el poker —es decir ya no eres un novato, pero tampoco un PRO— estas dos cosas pueden incrementar tu rentabilidad en un santiamén.

Ya lo verás.

MC

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