"El hombre no deja de jugar porque envejece, envejece porque deja de jugar" - George Bernard Shaw

por Robbie Strazinsky, director de Cardplayer Lifestyle
Traducido por Carlos G. Barletta

Podés consultar el artículo original en CardplayerLifestyle.com en inglés aquí.

Luego de haber visto a Chris Moneymaker ganar el Main Event de las WSOP 2003, tal como millones de otros comencé a jugar poker con regularidad en home games. Algo a lo que me acostumbré, es a registrar pérdidas y ganancias. Por esos días ya me había casado, y para mí y mi esposa era importante ser consciente de “cuánto dinero estaba gastando” en el poker, o qué “ingreso adicional” estaba obteniendo.

Mientras fui (lo soy aún) un jugador recreacional, al jugar con esa frecuencia y por montos bajos, sentía que la disciplina que había desarrollado al registrar mis ganancias y pérdidas, definitivamente me habían ayudado a mejorar mi juego general.

Mis registros indicaban que era un jugador ganador, pero aún así se nos ocurrió a mí y a mi esposa que sería mejor si liberábamos “el dinero del poker” del flujo de caja habitual del núcleo familiar. Fue allí donde descubrí por primera vez el concepto de tener un bankroll. Teniéndolo no importaría cuánto ganase o perdiese, ello no haría siquiera un ápice de diferencia en nuestros “fondos familiares”. Así que, como dicen: “Esposa feliz, vida feliz”. 🙂

La importancia de un Bankrol

Cuando uno recién comienza a jugar poker, el dinero con el que juega usualmente proviene de sus propios fondos privados. Si eres lo suficientemente afortunado como para ser un jugador ganador, podrás ahorrar tus ganancias en un bankroll, y no tener que escarbar en tus finanzas personales mucho más que para construir tu inversión inicial.

Dicho esto, los jugadores ganadores también soportarán largos períodos con pérdidas en las mesas. Sin embargo, incluso el más saludable de los bankrolls y las reglas más conservadoras de gestión tienen sus limitaciones. Es decir que el hecho de que los jugadores “quiebren” (lo pierdan todo o  “bustéen”) es un “hecho de la vida de poker”. Cuando ello sucede, a menos que seas independientemente rico, o alguna clase de jugador con un arreglo de financiación (N. de T. que te stackéen), típicamente tendrás que volver  a trabajar con un presupuesto para el poker.

Aún para los jugadores de poker recreacionales, si es que te tomas el juego seriamente y deseas jugar con relativa frecuencia, jugar poker con un presupuesto no es divertido. Francamente, apesta. Hace cuatro años, en mi último viaje a Las Vegas, no solo quebré, sino que luego de agotar mi bankroll, empecé a escarbar muy hondo en mis finanzas personales para sentirme a gusto.

En una situación en la que no tienes un bankroll apartado, si estás perdiendo dinero en las mesas, será dinero que, por definición, vendrá de tu flujo hogareño regular de caja. En ese sentido, si tienes que pensártelo dos veces si recomprar $100 en el paño va a impactar en tus finanzas personales, simplemente no podrás jugar tu mejor juego.

Tal vez, por eso me tomó dos años completos, jugando con un presupuesto ajustado de poker, hasta que finalmente logré “cubrir mis gastos” y fui capaz de empezar a reconstruir un bankroll otra vez.

¿Qué lecciones pueden aprender los jugadores de poker?

Desde que cubrí mis gastos, ahora tengo, afortunadamente, nuevamente un bankroll para otros dos años. Seguro, tengo algunas subidas y bajadas, pero, sobre todo, ya no tengo que preocuparme por quebrar. Ya que mayormente juego en home games de montos bajos aquí, en Israel, y no hay mucho riesgo de perder un alto porcentaje de mi bankroll con demasiada rapidez.

Los principales demonios con los que tengo que lidiar solo existen realmente cuando estoy de vacaciones y visito los salones de poker. El atractivo de una emocionante “gran victoria” resulta muy tentador. Podría tirar las precauciones por la ventana y sentarme a jugar por montos más altos de los que me permite mi bankroll. Esta alternativa, podría alargar mi bienvenida en la mesa de poker y terminar desangrando un bankroll que me tomó mucho tiempo y esfuerzo construir. Eso es exactamente lo que sucedió cuatro años atrás en Las Vegas. Afortunadamente, aprendí la lección y esto no volverá a suceder nuevamente.

La otra lección principal que quiero compartir contigo es simple; de hecho, es uno de mis lemas de poker:

Los jugadores perdedores tienen un presupuesto, los jugadores ganadores tienen un bankroll.

La dedicación, la disciplina, y el autocontrol están entre las principales habilidades que requiere ser un jugador de poker ganador. Incluso con todas ellas a la mano, si no tuvieras un adecuado manejo de bankroll podrías terminar teniendo que jugar poker con un presupuesto.

RS

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