"El hombre no deja de jugar porque envejece, envejece porque deja de jugar" - George Bernard Shaw

Este texto es un fragmento de “Más Sabiduría del Hold’em Poker Para Todos”, de Daniel Negreanu. ¡Sale para las fiestas!

por Daniel Negreanu

Lo que estás a punto de leer va en contra de una estrategia con frecuencia impartida en la literatura del poker que recomienda un en­foque directo y agresivo en torneos de no-limit hold’em. Sin duda, la mejor estrategia en torneos de no-limit es ser agresivo, pero al mismo tiempo, debes evitar riesgos mayores en situaciones marginales. Eso es lo que hacen los profesionales.

Para ayudarte a ilustrar este concepto, consideremos una situación específica relacionada con el juego en el flop. En los torneos televisados puedes escuchar a los comentaristas decir algo como: “Esta es una situación raise/fold”. Frecuentemente se equivocan.

Veamos un ejemplo, y situémonos en la mano.

Un jugador en posición temprana sube a $600 preflop (ciegas $100/$200). En posición tardía con 9-9 decides solo igualar el raise. Muchos jugadores te recomendarían resubir, pero no es lo que haría la mayoría de los pro­fesionales, quienes quieren evitar jugar grandes pozos en esta clase de situaciones marginales.

Si resubes, tu oponente puede ir all in. Puede que tengas que foldear, solo bluffeado por manos como 8-8. O tal vez, te encuentres en un flip contra A-K. Ambos son escenarios que un jugador top desea evitar.

El flop viene J♠ 7♦ 4♣, y estamos heads-up. Ambos con $10.000 en fichas y tu oponente apuesta $1.000. Realmente tienes tres opciones aquí, no solo las dos que algunos eruditos de la televisión sugieren. Si te enfrentas a un rival muy conservador que no apostaría en el flop a menos que tenga un par alto, deberías foldear. Por otro lado, si no estás seguro de si tienes la mejor mano, puedes averiguarlo con un raise.

La tercera opción, la cual es usualmente la mejor en esta situación, es igualar la apuesta del flop y ver qué sucede en el turn. Debido a que tienes posición, tienes el poder. Tu rival tiene que actuar primero, por lo tanto, develará información valiosa sobre su mano. El problema evidente con solo igualar es que le estás dando una oportunidad barata a tu oponente de ganarte gracias a ligar un proyecto.

Esto nos lleva a una doble pregunta: con qué frecuencia igualar causará que pierdas el pozo, y si vale la pena invertir en un raise en el flop en una situación marginal como esta. Puedes hacer algo de matemática simple para ayudarte a resolver esto. Supongamos que tu oponente tenga A-K. Conectará un As o Rey en el turn aproximadamente el 14% de las veces. Siendo 86% favorito, esta es una carta gratis que estaría dispuesto a dar con tal de evitar disputar un gran pozo en el flop en una situación problemática.

Igualar es usualmente la jugada correcta aquí, pero puede que aún te preguntes: “¿Cómo sabré dónde estoy parado en la mano si no subo?”. Como tienes posición, generalmente tendrás una mejor idea sobre dónde estás parado luego de ver la siguiente carta. ¡El problema con raisear es que te costará fichas extra!

Si tu oponente apuesta $1.000 en el flop, tendrás que invertir cerca de $3.000 en un raise, lo que supone el 30% de tus fichas. Demasiado en una situación dudosa.

En lugar de invertir más fichas para averiguar dónde estás parado, suele ser mejor simplemente igualar. Puedes invertir solo $1.000 y darle a tu oponente esa pequeña chance de que conecte su carta. Usualmente no lo conseguirá, pero si lo hace y apuesta en el turn, puedes retirarte habiendo perdido solo $1.000. Si él checkea en el turn, puedes proteger tu mano con una apuesta.

Ser agresivo es esencial para ganar torneos de poker. Sin embargo, los mejores jugadores del mundo son selectivamente agresivos y afrontan situaciones marginales con precaución. Deberías hacer lo mismo.

DN

 

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